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LA CAJA DE PANDORA ARTÍCULO

Foto del escritor: Omar Alejandro Portillo Chuey
Omar Alejandro Portillo Chuey
13 abr 2020
3 min de lectura

Columna: Fénix

Según la mitología griega, Pandora esposa de Epimeteo, llevó como presente de Zeus una caja donde estaban guardados todos los males y solo un bien, y se les advirtió que nunca la abrieran. Epimeteo abrió imprudentemente la caja de la que se escaparon todas las calamidades que afligen al género humano: solo quedó en el fondo la Esperanza.

La mitología griega, desde entonces, subrayaba el hecho de que cuando los seres humanos se sienten acobardados por las calamidades, la Esperanza abre sus alas, se acerca, y al oído, les recuerda que no se ha escapado; que se quedará con ellos para siempre.

La pandemia del siglo, nos ha mostrado lo débiles que somos como humanos, la naturaleza se ha encargado de restregarnos en la cara que ella es la única que manda en esta tierra y nos da un par de nalgadas para ver si aprendemos la lección.

Mientras los humanos permanecemos en cuarentena, los animales toman un respiro y regresan nuevamente a sus espacios naturales ¿Quiénes sobrevivirán?, ¿Ellos? los originales dueños de esta tierra ¿o nosotros? los invasores destructores.

Como raza debemos de lanzar una declaración de paz hacia la tierra, al salir de este encierro, tenemos la obligación de ser mejores personas, reconocer el error y tratar de enmendarlo.

Debemos alejarnos del pesimismo y encontrar aprendizaje, las personas que vencen las calamidades no observan las piedras como piedras, ni los cactus como simples nopales. Alguien comentó que un montón de rocas deja de serlo en el momento en que la persona que lo contempla lleva dentro la imagen de una catedral. La gente que sale adelante es aquella que se levanta de su comodidad y sacude el abatimiento. Se entusiasma con una idea, utiliza con creatividad sus recursos, planea hasta el último detalle; busca las circunstancias adecuadas. Y si no las encuentra, las crea.

El coronavirus viene a desafiar muchas creencias que tenemos acerca del mundo, las distancias, el efecto mariposa (el impacto que tiene un aleteo pequeño en el otro lado del mundo y cómo nos repercute dentro nuestro) Las personas dicen “China está muy lejos; allá viven muy amontonados; aquí no llega; están exagerando; no hay ninguna posibilidad de que nos toque”, quizás decías o escuchabas hace unas semanas. Y sí, llegó. Y aquí estamos. Sin embargo, es nuestro deber salvar lo más valioso de la nueva cultura pandémica para incorporarla al haber de la Cultura Universal.

Poco a poquito se está conformando el nuevo rostro de mundo, estamos abriendo nuestras mentes y cambiando de horizontes y si ¡por fin! le damos mérito al home-office hasta la organización más pequeña manda a sus empleados a la casa a trabajar como se pueda. Es una realidad que el trabajo a distancia nos acompañará por algún tiempo hasta que el coronavirus emprenda su lenta retirada. Y desde la perspectiva profesional podemos agregar que, quizás por primera vez, las empresas y organizaciones anticuadas están tomando en serio las nuevas formas de trabajo.

Es urgente guardar en la caja de Pandora este mal mundial que nos aqueja, el personal de salud lo sabe por eso vemos como redobla, triplica y multiplica por cien todos los esfuerzos, pero no es una lucha que solo deban de encarar ellos, todo aquel que quiera vivir tiene responsabilidad. Y si, suena trillado el “Quédate en casa” pero es la única manera de rescatar la esperanza y cerrar la caja para siempre.

Poco a poco habremos de secar nuestras lágrimas por la tragedia que recién ha sacudido al mundo desde su base. Las oraciones continuarán, la ayuda material seguirá. Aún palpitan con fuerza nuestros corazones al recordar la calidad humana de quienes estuvieron presentes salvando vidas en los hospitales. No por un pago en efectivo, sino por solidaridad y amor a nuestros hermanos en desgracia. Hombres y mujeres trabajando juntos por una causa común: un hecho que estremece el alma y nos llena de esperanza para crear una nueva era.

 
 
 

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© 2014 by OMAR PORTILLO

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